jueves, 26 de febrero de 2009

Las huellas de la fe

HuellasHua Chi, un monje que reside en la provincia de Qinghai (oeste de China) y que cree tener alrededor de 70 años, ha dejado sus huellas en la madera después de agacharse para rezar más de 2.000 veces diarias durante casi toda su vida: "Durante los primeros años lo hacía entre 2.000 y 3.000 veces al día, pero ahora que soy mayor sólo puedo con 1.000 o incluso con 500 los días que hace mucho frío".

miércoles, 25 de febrero de 2009

Festival de Música de hielo

InstrumentoEl músico noruego Terje Isungset tocando su instrumento en el Festival de Música de hielo que se anda celebrando en los Val Senales, al norte de Italia.

martes, 17 de febrero de 2009

lunes, 16 de febrero de 2009

Vendedor de huevos

Vendedor de huevosEste vendedor ambulante que habla por teléfono en la Plaza del Mercado de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, mientras realiza su trabajo, se ha convertido en una de las grandes atracciones para los turistas de una ciudad que ha experimentado un incremento en el sector turístico a poco más de un año de la celebración de la Copa del Mundo de fútbol. ¿Será por él?

jueves, 12 de febrero de 2009

La carrera del Amor

AmorUna pareja participante de un concurso en Hong Kong (China) con motivo de la próxima celebración de San Valentín, que festejaremos este 14 de febrero.

lunes, 9 de febrero de 2009

Grandes descuentos

Rebajas

sábado, 7 de febrero de 2009

Romance del Conde Niño

Conde Niño, por amores
es niño y pasó la mar;
va a dar agua a su caballo
la mañana de San Juan.

Mientras el caballo bebe,
él canta dulce cantar;
todas las aves del cielo
se paraban a escuchar;
caminante que camina,
olvida su caminar;
navegante que navega,
la nave vuelve hacia allá.

La reina estaba labrando,
la hija durmiendo está:
--Levantaos, Albaniña,
de vuestro dulce folgar,
sentiréis cantar hermoso
la sirenita del mar.

--No es la sirenita, madre,
la de tan bello cantar,
sino es el Conde Niño
que por mí quiere finar.
¡Quién le pudiese valer
en su tan triste penar!

--Si por tus amores pena,
¡oh, malhaya su cantar!,
y porque nunca los goce
yo le mandaré matar.
--Si le manda matar, madre,
juntos nos han de enterrar.

Él murió a la medianoche,
ella, a los gallos cantar;
a ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar;
a él, como hijo de conde,
unos pasos más atrás.

De ella nació un rosal blanco,
de él nació un espino albar;
crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar;
las ramitas que se alcanzan
fuertes abrazos se dan,
y las que no se alcanzaban
no dejan de suspirar.

La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
De ella naciera una garza,
de él un fuerte gavilán,
juntos vuelan por el cielo,
juntos vuelan par a par.

jueves, 5 de febrero de 2009